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“Días de indignación, desesperanza y furia”, por Jhon Jairo Hernández Montilla

Escribe: JHON JAIRO HERNÁNDEZ MONTILLA*

Hace aproximadamente un mes  empezaron unas serie de  protestas sociales en Colombia, las cuales han venido escalando en violencia, y ha venido abriendo el camino para que se le trato de guerra bajo la lógica de “enemigo interno” a los manifestantes,   con ello Colombia ha venido avanzando por la senda de un estado totalitario, donde no se reconoce la carta constitucional y los tratados y convenciones  de DDHH  ratificados por  Colombia, es la carta magna la base fundamental para que los habitantes del territorio nacional puedan vivir juntos, este contrato social  para ponerlo en términos de Rosseau,  determina los límites que tienen quienes detentan el poder, las repúblicas a diferencia de las monarquías o los estados despóticos propios del Feudalismo, hay regladas todas las acciones de las instituciones del estado, definen el papel de los gobernantes, y establece unas normas que garantizan el cumplimiento de los derechos humanos;  ninguna decisión que se tome puede estar por fuera de la constitución, sin embargo en estos días aciagos han venido sucediendo cosas que nos tienen que preocupar.

Lo primero que se ha pretendido imponer como agenda mediática es la tesis, de que las protestas son producto de un plan internacional orquestado por los enemigos del gobierno, esto se asemeja mucho a la tesis de Quanon en Estados Unidos, Pizzagate, teorías de la conspiración que no tienen ningún sustento lógico, sin embargo que se diseminan por las redes sociales producto de la ignorancia y la falta de juicio crítico de muchos ciudadanos, esto no es nuevo ya que pone la responsabilidad de los sucesos en un agente externo y le quita la responsabilidad al gobierno imperante sobre las causas de las manifestaciones.

Ya se han hecho múltiples estudios sobre como el portal Breibart creado por el estratega de comunicaciones republicano Steven Banon contribuyó a crear  un imaginario hostil en los EEUU para la población afroamericana, potencio el supremacismo blanco y creo nuevos enemigos,  para provocar un voto que fuera más que una decisión electoral, un apoyo simbólico moral en defensa de unos valores determinados, con esto se buscó revivir los prejuicios raciales, dando voz  a los perjuicios y reviviendo el discurso del Ku Kux Klan en pleno siglo XXI, el primer resultado de esta narrativa discriminatoria, fue lo que llamo el profesor Alfredo Jalife Rahme profesor de post grado de  la UNAM, como la palestinizacion de los mexicanos, convertida esta población en la causa de los principales problemas de los Estados Unidos, una especie de chivo expiatorio que cargara con todas las culpas.

Es importante a la hora de analizar el fenómeno de las actuales protestas, revisar los estudios del  tratadista y teórico de la de comunicación el sociólogo Manuel Castell, el cual  nos muestra en su libro titulado “redes de indignación y esperanza”, texto en el cual estudia los fenómenos de movilización social impulsados por las redes sociales, donde plataformas como Facebook, Instagram, Tewter,  cuales sirvieron para convocar a las plazas en Europa a miles de personas en el 2011 cuando estallaron las protestas de los indignados, y también fueron claves en los hechos que dieron lugar a lo que se conoció en varios países de oriente medio que fueron sacudidos por lo que se denominó “primaveras árabes”, en todos  estos procesos sociales, tuvo un carácter fundamental las redes sociales, esto permitió compartir información masivamente y realizar convocatorias multitudinarias.

Según Castell “las relaciones de poder constituyen el fundamento de la sociedad porque los que ostentan el poder construyen las instituciones de la sociedad según sus valores e intereses. El poder se ejerce mediante la coacción (el monopolio de la violencia, legítima o no, por el control del estado) y la construcción de significados en las mentes a través de mecanismos de manipulación simbólica.

En el entendido de que toda acción genera una reacción y esto es una ley de la física, todo poder genera un contra poder, y es la forma como los diversos movimientos sociales reclaman unas agendas particulares, ajustadas a unos valores y unas  las lógicas, aunque los estados tienen el monopolio de la fuerza y como plantea “Weber el estado no es más que monopolio de las armas”, lo más importante para las lógicas del poder es la construcción de significados en la mente de los seres humanos, la forma en que se crean los significados es a partir de las distintas interacciones sociales, por tanto comunicar no es más que compartir significados a partir del intercambio de información.

Lo que estamos viviendo se puede definir como una movilización social de múltiples actores, lo que implica que no existe una sola agenda sino muchas, eso hace que sea difícil la interlocución, y a ello se suma que como en una tormenta perfecta se sumaron todos los males; crisis económica, una recesión producto de la pandemia del COVID 19, sobre endeudamiento del país, aumento de la pobreza y la extrema pobreza, ola migratoria venezolana, e incapacidad de la dirigencia política de comprender y atender la situación social, esto hizo entonces que el estallido social tomara  por sorpresa al poder ejecutivo, legislativo y judicial, sin embargo a los  uno revisa a los investigadores sociales se da cuenta que esto era previsible desde los estudios de los movimientos sociales y sus dinámicas, además en el informe de la FAO de 2020 ya se alertaba de una grave crisis de alimentos en américa latina producto para el 2021, anunciaron entonces se venía una situación muy compleja generada por el aumento del hambre.

Me repito a citar a la internacionalista profesora de la Universidad de los ANDES Sandra Borda, la cual escribió un libro “ a parar para avanzar”, el cual trataba sobre las movilizaciones sociales de jóvenes que tuvieron lugar en noviembre en 2019 en Colombia, estas protestas de jóvenes son un anuncio de un nuevo tipo de movimiento social, compuesto fundamentalmente por jóvenes provenientes de todos los sectores sociales, y esto mostraba un proceso de politización de esta población”, este emerger de inconformismo social, es consecuencia de la firma del acuerdo de paz suscrito entre Juan Santos y la entonces FARC,  lo que implico que las agendas ciudadanas pendientes y los problemas estructurales del país ya no eran ocultados por el conflicto armado.

Este movimiento quedo congelado una vez se declara la pandemia, sin embargo, resurge cuando el gobierno decide presentar una reforma tributaria, que pretendía cargar el déficit fiscal en la clase media (profesionales y mano de obra calificada), y buscaba  grabar con IVA del 19% los productos básicos de la canasta familiar, esto desato la indignación de la población colombiana, y sirvió de catalizador de todas las demandas sociales que no han sido atendidas y se ha desconocido la crisis económica.

Hoy muchos  se preguntan  pero ¿porque protesta la gente?, surge  entonces la  tesis de que esto es parte de un plan de las disidencias, o de los rearmados, apelando a la lógica del enemigo interno, dice José Miguel Vivanco “eso implica algo complejo, porque pone a la policía que esta militarizada en Colombia desde hace décadas,  a  darle trato de enemigo a cualquier persona que protesta, ello hace que no distinga entre el delincuente y el manifestante que está dentro del orden constitucional”, es por ello que la imaginación hostil lleva a un aumento de la violencia y la represión oficial, en esto hay una práctica extendida que no obedece a decisiones de manzanas podridas,  parafraseando a Zimbardo ¿Qué hacer cuando lo que está podrido es el sexto?.

Mirando las cifras de porque razones puede estar protestando la gente, se encuentra que según el DANE  el  42.5% de los colombianos en 2020, vive bajo  pobreza monetaria, eso traducido son alrededor de  21 millones de personas que no tienen como llevar 3 platos de comida a sus mesas, y hay  7,4 millones de personas  en pobreza extrema, nuestro país es el segundo más desigual del continente solo superado por Haití, eso lo determina el coeficiente de Gini que mide la desigualdad de ingresos, y que va de  0 y 1, donde cero implica  máxima igualdad y uno máxima desigualdad.

Según el periódico portafolio especialista en asuntos económicos, el desempleo en las 13 ciudades y áreas metropolitanas fue del 18,1%, superando 6,5 puntos porcentuales por encima de febrero de 2020, a ello se suma la crisis de alimentos, que fue anunciada por la FAO en América Latina producto de la crisis económica que iba a generar la pandemia, y en Colombia como no se cuenta con un estado de bienestar que como en Europa permita garantizar un ingreso mínimo para cubrir los gastos básicos de una familia, esto ha hecho más gravosa la situación en nuestro país, las ayudas sociales que llegan  no son suficientes y esto genera en la población emociones encontradas, de impotencia, miedo, rabia, que luego se transforman  en indignación y que encuentran en la protesta y la movilización social, el  único camino para reclamar a los gobernantes atención para su situación.

El problema para establecer mesas de negociación, es que se presenta una negativa de reconocer el carácter social de las demandas, y se pretende criminalizarlas, a su vez no hay un comité de paro que pueda representar a todos los sectores en pugna, debido a que hay cuatro actores movilizados en Colombia y cada uno tiene una agenda diferente;  en primer lugar se encuentra la gente que cuenta con trabajos estables y están sindicalizados, estos son los que se llaman el comité de paro, por el otro lado están los movimientos sociales clásicos campesinos, indígenas, artistas, cultores, y se suma un tercer componente las juventudes populares que son diversas manifestaciones del movimiento juvenil tales como:

  • Barras deportivas
  • Grupos artísticos
  • Colectivos barriales
  • Organizaciones estudiantiles
  • Jóvenes Universitarios

En cuarto lugar, están los movimientos  y partidos políticos de oposición al gobierno que cuenta con líderes representativos, sin embargo, está el problema, es con cuales son los lideres con los que  se tiene  que conversar, sin embargo otra dificultad es que ya no es el pliego de negociación del comité de paro, sino la suma de múltiples demandas sociales, el asunto se complejiza cuando se asume que los jóvenes que marchan son solo estudiantes, debido a que hay cientos de muchachos de las barriadas populares que no se graduaron del colegio, y quienes lo lograron no pudieron acceder a educación técnica, profesional y menos universitaria, por ello en estos hay un resentimiento social, que incluso consideran de mejor familia a los que ingresaron a la universidad, ya que sus imaginarios sociales son diferentes, de quien pudo acceder a las aulas y luego se hizo profesional.

El camino debe ser realizar reformas ante la crisis, tal como las ha hecho el mundo entero, para citar un caso cercano y fue el que vivió Estados Unidos, a una vez se presenta el crack de 1929 que dio lugar a la caída del mercado bursátil, hecho que provoco el cierre de cientos de empresas y millones de personas perdieron el empleo, e  implico un cambio político que fue liderado por el presidente Franklin Delano Rooselvelt denominado el New Dell, el arquitecto de dicho proyecto fue el economista Jhon Maynard Keynes, cuya  tesis central era que nadie podía quedarse sin ingresos y el estado debía garantizarlo, eso implicaba un estado interventor de la economía.

En Colombia un presidente Liberal que conquista el poder después de más de 40 años de hegemonía conservadora, llego a la presidencia en 1934 Alfonzo López Pumarejo, el cual intento modernizar el campo, y crear una serie de instituciones que permitieran la industrialización del país, sin embargo los conservadores afincados en la defensa de la familia, la tradición y la propiedad, hicieron todo lo posible por torpedear la revolución en marcha, luego evitan que llegue a la presidencia Jorge Eliecer Gaitán este es asesinado el 09 de Abril de 1948 y con ello entra Colombia a un periodo de guerra sangriento conocido como la “violencia” el cual tuvo final con la instauración del frente nacional, un acuerdo entre elites que negó la participación política a otras fuerzas, hecho que desato el surgimiento de una serie de guerrillas, entre ellas el M19  conformada por hijos de militares y seguidores de Rojas Pinilla, general que le fueron robadas las elecciones en el año 1970,  fraude que lanzo a las armas a muchos de los militantes de la ANAPO.

Producto de una serie de acuerdos de paz (EPL, Quntin Lame, CRS, M19)  se abrió el camino para iniciar una reforma constitucional que diera al traste con la anacrónica constitución de 1886,  denominada de la regeneración, la cual tenía cosas tan infames como la entrega de la educación al clero  y no reconocía los derechos humanos como parte integral de la carta magna, con el paso a una constitución liberal se abrió en Colombia el espectro de participación política, y el reconocimiento de las libertades democráticas propias de un estado social de derecho, sin embargo este nuevo pacto nacional tuvo un problema y es que amplio los derechos, pero también desarrollo todo el modelo neoliberal creado por Milton Friedman en la Universidad de Chicago.

Este modelo es el que está en tela de juicio ante esta crisis del sistema, debido a que los países donde nace el librecambismo tales como Inglaterra y EEUU hoy apuestan  a un estado de bienestar, fortalecer sus empresas nacionales, generar empleos con buenos salarios, ya que saben que al mejorar la capacidad adquisitiva del trabajador aumenta su capacidad de compra y mejora sus opciones de ahorro, a su vez países como Francia tiene garantizada la salud como un derecho en lo que se conoce como el modelo Francés de salud,  y  para ir más lejos el modelo Finlandés que paso de ser un país pobre en la segunda guerra mundial a convertirse en un país rico, el cual garantiza altos estándares de vida a todos sus ciudadanos, y tiene como pilar la educación como base del desarrollo económico y el crecimiento industrial, hecho que ha convertido este país que tiene frontera con Rusia y Suiza, en un proveedor de tecnología para la comunidad Europea.

Para hacer cambios decía un ex presidente de EEUU se necesitan tocar intereses, por tanto no se puede avanzar en la consolidación de una sociedad justa y democrática sino se impulsan procesos como los que intento en su tiempo Pumarejo, se moderniza el campo, se garantiza la titulación de la tierra, insumos, créditos blandos, se crean encadenamientos productivos que permitan superar las brechas que separan el campo de la cuidad,  a su vez se realizan proyectos que permitan  incluir a millones de jóvenes,  excluidos del aparato productivo que viven en el no futuro, y son los que terminan por falta de oportunidades siendo fácilmente presa de las organizaciones criminales de todo tipo, es necesario arrebatar la juventud popular a los grupos criminales, para que su destino no sea ser sicario, jibaro y un día encuentre la muerte en una esquina producto de un ajuste de cuentas entre grupos delincuenciales.

Es miope pensar que un partido político, un grupo social puede ser capaz de lograr las enormes movilizaciones sociales que hoy vive Colombia, deben comprender quienes producto de su disonancia cognitiva se niegan a cambiar sus percepciones, aunque la realidad les demuestre que están equivocados, que estamos ante un reclamo social histórico, donde la gente está cansada de mal vivir, que pasa hambre en un país que produce todo tipo de alimentos y donde anualmente se roban cifras de transparencia internacional 50 billones de pesos en corrupción, para lograr calmar las aguas agitadas se requiere inteligencia, grandeza para reconocer que lo que está en la calle es el pueblo Colombiano y no los miembros de un grupo guerrillero, es necesario que las autoridades protejan al ciudadano y no lo maltraten, el respeto no se gana con golpes y patadas, quien por ganar la seguridad sacrifica la libertad termina por perder las dos.

*Dirigente de derechos humanos oriundo del departamento del Quindío.

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