Uribe revivió una pelea “de larga data” contra Daniel Coronell

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Uribe revivió una pelea “de larga data” contra Daniel Coronell

El periodista divulgó un correo en el que Diego Fernando Murillo Bejarano, alias Don Berna, señala al expresidente Álvaro Uribe como responsable de la muerte de Pedro Juan Moreno el febrero de 2006. El expresidente contestó acusándolo. Nuevo round de una vieja pelea.

La columna dominical de Daniel Coronell en la Revista Semana desató un nuevo round en la vieja pelea entre el periodista y el expresidente Álvaro Uribe Vélez. Esta vez el detonante es un correo que alias Don Berna habría escrito a la investigadora Maria McFarland, quien en unos días lanzará un libro con duras revelaciones sobre el accionar paramilitar en Colombia. El correo señala directamente al expresidente como el responsable de la muerte de Pedro Juan Moreno 12 años atrás en un accidente aéreo.

“Reciba un cordial saludo, sobre Pedro Juan Moreno, lo conocí personalmente ya que era un asiduo visitante de los campamentos de las Auto Defensas, concretamente de un sitio llamado 21 donde funcionaba el cuartel general de Carlos Castaño. Él era uno de los consejeros de dicho comandante. La muerte de él fue producto de un saboteo al Elicoptero (sic) donde se movilizaba. Acción llebada (sic) a cabo por órdenes de Uribe”, dice el mensaje.

Cómo ha ocurrido desde hace varios años, la columna mereció la airada respuesta del hoy senador y líder natural del Centro Democrático, quien dijo que era una nueva infamia de Coronell contra él y lo acusó de tener vínculos con el narcotráfico.

Esta pelea entre el expresidente Uribe y Coronell es de vieja data. Durante todo el Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010) las diferencias y acusaciones fueron frecuentes. Un día de noviembre de 2007 se enfrentaron al aire por la FM en momentos más tensos de la relación entre Uribe y la Corte Suprema de Justicia. En ese momento, Coronell había revelado un documento que relacionaba al Presidente con Pablo Escobar.

“Falso de toda falsedad. Para que de una vez le quede claro, como lo he dicho en tantas ocasiones de mi vida, ninguna relación tuve con Pablo Escobar. No fui amigo de Escobar ni cuando estaba de moda”, le contestó airado Uribe, quien rápidamente levantó su dedo acusador contra el periodista.

Tres años después, volverían a carearse, esta vez a través de las nuevas tecnologías. Coronell escribió una columna titulada “El Amigo Secreto”, en que vinculaba al hijo del expresidente. Tomás con la adjudicación del contrato de la Ruta del Sol a los Nule y a Odebrecht.  La acusación mereció 32 trinos del exmandatario entre el 19 y el 20 de diciembre de 2010. En ellos nunca baja a Coronell de “mafioso” y sugirió que el periodista había tenido negocios con el narcotraficante Pastor Perafan.

La respuesta del columnista fue en los estrados judiciales, pues demandó  al exjefe de Estado e injuria y calumnia. Pasaron seis años para que la Corte Suprema, en 2016, tomara una decisión, en que negó las pretensiones del periodista, pero le hizo un llamado al senador Uribe para que moderará sus comunicaciones. Pero hasta hoy el exmandatario sigue contestando a cualquier acusación con sindicaciones injuriosas pero gramaticalmente construidas con el objetivo de nunca terminar rectificado.

DENUNCIA

En un mensaje a través de su cuenta en twitter, Álvaro Uribe Vélez denunció que le habían robado un computador en una de las sedes del Centro Democrático ubicada en Chapinero, en Bogotá.

Según la información difundida por el líder de este partido, el computador contenía información sumamente importante y sensible, lo cual encendió las alarmas entre los miembros de la colectividad en redes sociales.

Hasta el momento no se sabe quién realizó el hurto, o si ya se instauró la respectiva denuncia, lo cierto es que en el comunicado publicado en el portal web de Centro Democrático, comentan que las imágenes de las cámaras de seguridad ya están siendo analizadas para dar con el delincuente.

Por su parte, la senadora Sofía Gaviria, del partido Liberal, también denunció ante las autoridades el robo de uno de sus computadores en la sede de campaña en la ciudad de Medellín este viernes, algo que muchos usuarios han tomado como coincidencias “raras”.

Además, sobre el caso de Álvaro, expresan los tuiteros que puede ser un “falso negativo” para llamar la atención por algún miedo que le representa algo que le van a sacar en los próximos días a él y sus militantes, o también lo han tomado como una campaña de desprestigio en contra de sus contradictores.

Aquí se reproduce el comunicado de manera textual:

“Bogotá, 9 de febrero de 2018

El Centro Democrático denuncia que de las oficinas de su Sede Nacional ubicadas en la localidad de Chapinero en Bogotá, fue hurtado este viernes un computador que posee información sensible del Partido.

El registro audiovisual aportado por las cámaras de seguridad son material probatorio que en la actualidad se encuentra en manos de las autoridades que adelantan la investigación.

Por el valor de la información sustraída, el Centro Democrático hace un llamado de alerta por la posibilidad de ser blanco de un plan organizado para torpedear el proceso electoral.

El Partido hace un llamado urgente a las autoridades para implementar de manera ágil un plan que garantice la seguridad tanto a los funcionarios, como a la gran cantidad de personas que visitan esta sede diariamente”.

AMENAZA

Se trata del periodista araucano Miguel Matus, quien fue informado por parte del director de la Unidad Nacional de Protección, Diego Mora, sobre un presunto plan para asesinarlo. Al parecer, el Eln estaría detrás del mismo.

El candidato al Senado por el Centro Democrático, Miguel Matus, denunció un presunto plan para asesinarlo, según información que recibió de manera directa por parte de la Unidad Nacional de Protección. De acuerdo con Matus, el director de dicha entidad, Diego Mora, se comunicó en horas de la tarde con él para informarle sobre la existencia de una orden para atentar contra el periodista araucano, por lo que le solicitó movilizarse hacia un lugar seguro.

El aspirante del uribismo al Congreso se encontraba haciendo campaña en el municipio de Puerto Rondón, en el departamento de Arauca, en donde la guerrilla del Eln ejerce una importante influencia e, incluso, donde primero hizo sentir sus ataques terroristas tan pronto venció el cese bilateral del fuego con esa organización, el pasado 10 de enero. “El doctor Mora me dijo que tenía información de una fuente muy confiable de inteligencia sobre una orden para asesinarme. Todo indica que es el Eln, pero no está confirmado”, señaló Matus.

Tras recibir la llamada, la sugerencia del director Mora al candidato al Senado fue la de trasladarse a un lugar seguro, para evitar mayores riesgos. “Me fui al batallón más cercano, me reporté con el coronel del Ejército, me pusieron unos hombres a mi disposición”, informó el aspirante al Senado. Y es que desde que comenzó formalmente la campaña al Congreso, al candidato le fueron asignados dos escoltas como parte del Plan Democracia, de la UNP, más un carro blindado.

Especialmente, porque su campaña se ha desarrollado en uno de las regiones más afectadas por el conflicto armado y donde, además, hace presencia el Frente Domingo Laín, del Eln, como lo es Arauca. Esta amenaza en contra del comunicador social, oriundo de ese departamento, se da justamente el mismo día en que se conoce que esa guerrilla planea decretar un paro armado en todo el territorio, a partir del próximo 10 de febrero, argumentando la negativa del Gobierno de continuar con el quinto ciclo de conversaciones de paz, en Quito.

De hecho, desde que se acabó el cese bilateral, han ocurrido más de una decena de atentados perpetrados por esa guerrilla. Entre ellos, el asesinato a un soldado en la base militar de Puerto Lipa, en Arauca, a manos de un francotirador del Eln; el intento de secuestro de una familia en Santander de Quilichao, en Cauca; o uno de los más recientes, ocurridos en Barranquilla, contra una estación de Policía.

De momento, el único hecho cierto es que las elecciones que se avecinan prometen repetir episodios anteriores como ocurrió en 2014, cuando el Eln también decretó paro armado ad portas de los comicios presidenciales; y lo mismo sucedió en las elecciones regionales de 2015, en donde se registró bloqueo de vías, amenazas a la población civil y quema de material electoral.

Fuente: DIARIO EL ESPECTADOR / REVISTA VOCES

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