Asesinato de líderes sociales, sigue a la “orden del día”: Fusilaron a otro de cinco tiros

Cuando Colombia buscó en el Ejército, una solución a la violencia
06/13/2019
Opinión: “Dispositivos de la violencia y el auto engaño”, por Jhon Jairo Hernández
06/13/2019

Asesinato de líderes sociales, sigue a la “orden del día”: Fusilaron a otro de cinco tiros

Líder social, Wilmar José Carvajalino (Q. E. P. D.).

Preocupada se encuentra la comunidad del corregimiento de Micoahumado, municipio de Morales, donde ayer fue asesinado el líder social Wilmar José Carvajalino, socio de la Cooperativa de Transportadores de Micoahumado.

Se trata del segundo asesinato de un líder en una misma semana, en este municipio. El 8 de mayo mataron, también a bala, al aspirante del concejo de Morales, Belisario Arciniegas García.

Lea: Crimen de político evidenció situación de riesgo en Morales

Los hechos habrían ocurrido en la tarde de ayer en el corregimiento de La Arcadia, carretera que de Moralito conduce a Micoahumado; donde al parecer personas armadas abordaron a Carvajalino, de 48 años, quien habría recibido 5 proyectiles de arma de fuego.

La comunidad en la zona advirtió a las autoridades de un posible desplazamiento de líderes sociales que trabajan en el sur de Bolívar.

Morales es zona de presencia de guerrilleros del ELN.

EN COVEÑAS

Julián Quiñones Uñate había denunciado un caso de aparente corrupción en la construcción de un polideportivo en el municipio de Coveñas.

Las autoridades investigan el asesinato del líder social Julián Quiñones Uñate, quien fue baleado cuando se movilizaba en una motocicleta este jueves, 6 de junio, en Coveñas, Sucre.

El presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Guayabal Etapa I había denunciado un caso de aparente corrupción en la construcción de un polideportivo en la zona.

“Es necesario que los líderes sociales y las organizaciones que los representan estén en permanente contacto con la Unidad Nacional de Protección y la Policía para que las medidas de protección a su vida e integridad sean más oportunas y eficaces”, dijo en su cuenta de Twitter la vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez.

Según la Policía, el asesinato se produjo cuando Quiñones conducía una motocicleta por el barrio en el que residía. Al parecer, el líder social fue interceptado por dos hombres que también se movilizaban en una moto, uno de los cuales le disparó varias veces causándole la muerte.

Lea: Asesinan a otro líder social en Putumayo

El senador Julián Gallo, del partido de las Farc denunció que 114 excombatientes y 31 de sus familiares han sido asesinados desde ese momento. Según la ONG Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, en 2017 fueron asesinados 43 desmovilizados, 75 en 2018 y al menos 13 este año. Para analizar esta situación el pasado 27 de mayo se realizó en el Congreso colombiano un debate de control político al Gobierno promoviodo por el partido FARC.

A pesar de los crímenes a cuentagotas de líderes sociales y de exguerrilleros, el Gobierno insiste en que no se trata de algo sistemático y que dichos asesinatos tienen como causa distintos factores, que van desde disputas de tierras hasta problemas personales.

La preocupación por los asesinatos de líderes sociales y de exguerrilleros de las Farc ha sido notificada al presidente Duque, por la ONU, la Unión Europea y otros organismos internacionales que han advertido del daño que esos crímenes pueden causar al acuerdo de paz.

NO REITERACIÓN

El primer Diálogo para la No Repetición, organizado por la Comisión de la Verdad, intentó develar las causas detrás del asesinato de los líderes y defensores de derechos humanos. También dejó sobre la mesa propuestas para evitar que esta violencia continúe.

Al encuentro asistieron líderes indígenas, afros, periodistas y políticos. / Gustavo Torrijos.

Después de tres horas de diálogo, el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión de la Verdad, llamó a la ciudadanía a hacer un compromiso: “en cuando de mí dependa, en cuando tiene que ver con mis responsabilidades institucionales y sociales, esto que está pasando en Colombia, el asesinato de líderes no volverá a pasar. Y en cuanto a mí dependa no aceptaré ningún tipo de complicidad con quienes contribuyan a crear esa cultura del asesinato de líderes en Colombia”.

Así cerró una conversación en la que participaron tres líderes y dos lideresas sociales de diferentes territorios del país: Cauca, Córdoba, Meta y Chocó. Asimismo, hicieron presencia instituciones del Estado, entidades del sector privado, comunidad internacional y testigos como periodistas, comisionados de la Verdad, integrantes de organizaciones de la sociedad civil y políticos como Guillermo Rivera, exministro del Interior y Rodrigo Londoño, jefe del partido Farc.

Lea: Preguntas para no volver a la guerra

Este es el primer Diálogo para la No Repetición que convoca la Comisión de la Verdad, cuyo mandato es realizar acciones para procurar que no se repita la guerra. Esta es una de sus estrategias, que se basan en tres temas: afectaciones a la democracia, el despojo de tierras y el paramilitarismo. En estos también se enmarca el asesinato de líderes y el narcotráfico, que será otro tema para un diálogo amplio, anunció el padre de Roux.

En esta ocasión, el diálogo tuvo tres momentos orientados por tres preguntas, y cada participante dio sus respuestas.

¿Cuáles son las causas del asesinato de líderes sociales y por qué somos indolentes ante esto?

Para la primera surgieron respuestas como la de Andrés Chica, líder del Sur de Córdoba, quien habló de las alianzas entre políticos y paramilitares en el país, en lo que es conocido como la ‘parapolítica’. Además, habló del paramilitarismo que sigue controlando y atemorizando este territorio cordobés, como sucedió desde finales de los años 80. O la respuesta de procurador Fernando Carrillo, sobre una causa histórica en el asesinato de líderes. “El liderazgo social que va de la mano de la protesta social tuvo siempre connotaciones peyorativas y negativas. Antes de la constitución del 91 lo que importaba acá era cómo eliminar al enemigo interno. El que hacía protesta social estaba necesariamente ideologizado y le incomodaba al sistema”, dijo, explicando de dónde viene la práctica nefasta de estigmatizar y asesinar líderes sociales.

Lea: Vea el primer Diálogo para la No Repetición de los asesinatos de líderes 

También aparecieron elementos del país diverso como lo es Colombia, en el que las comunidades negras e indígenas tienen concepciones sobre el territorio que distan de lo que piensa los no étnicos, que son quienes gobiernan. Alcibiades Escué, el alcalde de Toribío (Cauca), el pueblo que más ataques de las Farc sufrió, así lo explicó: “Nos encontramos con el problema del territorio. Para los pueblos indígenas y afros, el territorio es la madre. Y para los no indígenas es un bien, es riqueza”. Y agregó: “El riesgo del país es que no nos encontremos de forma respetuosa para dialogar”.

¿Qué acciones se pueden tomar para que esto se detenga?

Este diálogo sirvió también para que se reconociera lo que no ha funcionado. Se habló de las alertas tempranas que emite la Defensoría del Pueblo, que están, pero que, según denunciaron los líderes, se quedan en el papel porque los funcionarios que deben actuar no lo hacen, como sucedió en la masacre de Bojayá, dijo el líder y víctima de este territorio, Leyner Palacios. También de la falta de presencia territorial de las instituciones, que reconoció el fiscal general de la Nación encargado Fabio Espitia: “El esclarecimiento está directamente ligado a la posibilidad de ir rápidamente al lugar”, aunque no sucede siempre. Y dio una cifra alarmante. “Asesinar es muy fácil. Es tal vez uno de los delitos que más impunidad garantiza. Se condena al responsable en un 28% de los casos”.

Lea: Líderes sociales abrazan campaña de la Unión Europea para protegerlos

También lo hizo Ricardo Arias, viceministro encargado para la participación e igualdad de derechos. “Hay un desgaste de reuniones, comités y subcomités, y no queda nada concreto para las comunidades. Si seguimos creando estos espacios sin resultado, seguiremos aumentando los compromisos y les tocará resolverlos a otro gobierno”.

Al final, los invitados volvieron sobre varios temas. Primero, la necesidad de que el Estado llegue a copar los espacios que dejaron las Farc al desmovilizarse. Segundo, implementar el Acuerdo de Paz. El gobernador de Nariño, Camilo Romero, explicó que en su departamento las familias que firmaron acuerdos de sustitución de cultivos de uso ilícito siguen esperando que el Estado les cumpla, razón por la cual, dijo, no se avanza en problemas como el narcotráfico. Tercero, la necesidad de pensar en protección colectiva, rural y preventiva.

Estas respuestas de fondo son a las que quería llegar la Comisión de la Verdad con el encuentro. La comisionada Patricia Tobón, que también lideró el diálogo, recalcó que ésta conversación será parte de los análisis del informe final, que deberá presentarse a finales de 2021.

Fuente: DIARIO EL UNIVERSAL / DIARIO EL ESPECTADOR

Loading Facebook Comments ...

Deja un comentario